Baja visión
La baja visión se encuentra entre la visión normal y la ceguera. Se caracteriza por una agudeza visual inferior a 3/10 o campos visuales muy restringidos a pesar de la máxima corrección óptica.
Causas principales
- Degeneración macular relacionada con la edad (DMAE): daño a la visión central
- Glaucoma avanzado: daño al campo visual periférico
- Retinopatía diabética
- Cataratas avanzadas y afecciones congénitas.
- Compresión de las vías visuales o isquemia de la corteza occipital.
- Isquemia retiniana por oclusiones vasculares.
- Retinosis pigmentaria
¿Cuáles son los síntomas?
Los signos varían según la patología, pero suelen incluir: dificultades para leer, problemas de movilidad, aumento de la sensibilidad a la luz, pérdida del campo visual central o periférico y alteración del contraste o la percepción del color.
¿Cómo puede ayudar la oftalmología?
Los oftalmólogos especializados colaboran con ortoptistas y ópticos y ofrecen:
- Ayudas ópticas: lupas y sistemas telescópicos, filtros de colores.
- Ayudas electrónicas: tabletas, lupas de vídeo, aplicaciones digitales.
- Programas personalizados de rehabilitación visual y ortóptica.
- Cambios en el entorno diario.
- Referencia a asociaciones de apoyo.
Soluciones para una mejor vida diaria
Organizar el espacio habitable y adoptar tecnología accesible ayuda a mantener la independencia. Unirse a grupos de apoyo también puede ayudar mucho.
¿Cuándo consultar?
El diagnóstico temprano es esencial para frenar la progresión de la enfermedad y explorar las intervenciones disponibles.